M Trascendental

La practica de MT mejora tu salud física y mental

Efectos de la Meditación Trascendental en la Salud General

Numerosos estudios realizados a lo largo de los últimos años han puesto de manifiesto la estrecha relación existente entre sistemas que antes se creían autónomos dentro de la fisiología. El desarrollo de la psiconeuroinmunología ha creado el ámbito necesario para comprender de manera global esta relación, pasando de ser un concepto teórico a un hecho demostrable experimentalmente.

El efecto del estrés sobre el organismo humano es conocido y ha sido establecido por numerosos estudios. El conocimiento de que el estrés, considerado de una manera general (estímulo estresante, enfermedad psíquica o física) produce profundas modificaciones en el organismo a través del eje inmuno-neuroendocrino, lleva a plantearse la posibilidad de que las técnicas de relajación puedan paliar estos efectos a través de la modulación de dicho eje.

PRIMERAS INVESTIGACIONES

Esta posibilidad, que pudiera parecer novedosa desde el punto de vista de la investigación científica, comenzó a ser considerada hace años. De hecho, el primer estudio realizado en sujetos que practicaban técnicas mentales de concentración o meditación se llevó a cabo en los años 30 por la cardióloga francesa Teresa Brosse, mediante la realización de registros electrocardiográficos a practicantes de estas técnicas.

Casi 20 años después, Wenger y Bagchi, tras recorrer 7000 kilómetros a todo lo largo de la India y estudiar sujetos que realizaban ejercicios de yoga mental o físico, presentaron sus conclusiones a la Sociedad Norteamericana de Electroencefalografía, en las que consideraban posible un control voluntario de las funciones autónomas por parte de estos sujetos.

Es a partir de este estudio cuando comienzan a aparecer de manera regular en publicaciones científicas trabajos relacionados con el tema. Se describen en ellos cambios a nivel fisiológico o psicológico en sujetos practicantes de las numerosas técnicas estudiadas, desde el entrenamiento autógeno hasta las diferentes ramas del yoga, destacando entre estas últimas, por el gran número de publicaciones realizadas, la Meditación Trascendental (MT).

LA MEDITACIÓN TRASCENDENTAL

La MT es una técnica natural para la reducción del estrés que no requiere esfuerzo alguno ni implica ningún modo especial de vida, filosofía o religión determinadas. Se puede aprender en unas pocas horas, practicándose 15 a 20 minutos dos veces al día cómodamente sentado con los ojos cerrados.

Fue introducida en Occidente por Maharishi Mahesh Yogi. Desde 1958 hasta la fecha, más de seis millones de personas la han aprendido. Su origen se encuentra en los Vedas, los registros escritos más antiguos que se conocen. Maharishi describe la técnica de esta forma:

            “volver la atención hacia dentro llevando la mente desde la experiencia de un pensamiento a nivel consciente a los más sutiles estados del pensamiento hasta que la mente llega a la fuente del pensamiento. Este camino hacia dentro de la mente produce la expansión de la mente consciente”.

El hecho de que la meditación se extendiera de una manera amplia entre los sectores universitarios norteamericanos y la constatación de que buena parte de las personas que la practicaban experimentaban una mejora de su estado mental y físico llamó la atención de la comunidad científica.

A comienzos de los años 70 se realiza el primer estudio científico sobre la MT conducido por Wallace y llevado a cabo en la Universidad de Los Ángeles (UCLA). Tras este primer estudio y otros posteriores este autor concluyó que la meditación producía un estado único de profundo descanso en máxima alerta, considerado como un cuarto estado de conciencia.

A partir de estas primeras investigaciones, más de 600 estudios se han realizado sobre los cambios bioquímicos, psicológicos y fisiológicos producidos por la MT.

CAMBIOS ELECTROENCEFALOGRAFICOS Y BIOQUIMICOS

Numerosos estudios se han llevado a cabo en este campo tras los desarrollados por Wenger y Bagchi. Además de la descripción de aumento en la intensidad de ondas alfa en diferentes regiones cerebrales, se ha considerado en ellos la medida de coherencia electroencefalográfica. Este parámetro es actualmente el más útil para diferenciar los niveles mentales conseguidos durante la meditación de los del sueño, la hipnosis u otros estados alterados de conciencia.

Durante la MT se han objetivado picos de coherencia alfa y theta entre canales anteriores y posteriores, sugiriendo con ello que esta técnica produce un patrón más ordenado de funcionamiento cerebral.

Durante el tiempo de meditación se registra una caída de la frecuencia cardíaca y respiratoria así como frecuentes períodos de suspensión de la respiración. Estudiando sujetos muy experimentados en esta técnica, se han hallado correlaciones significativas entre estos períodos de apnea y las experiencias subjetivas de completa quietud mental y máxima coherencia electroencefalográfica. Igualmente disminuye el consumo de oxígeno, la producción de dióxido de carbono y ácido láctico, así como aumento de la resistencia eléctrica de la piel y reducción del tiempo de reacción.

Por último, en la meditación se objetiva disminución del flujo sanguíneo renal y hepático, con aumento del flujo cerebral medido a través de pletismografía de impedancia.

EJE INMUNO-NEUROENDOCRINO

Durante la práctica de la técnica se producen descensos significativos de hormonas relacionadas con el estrés como el cortisol, la tiroxina o la hormona del crecimiento. Estudios longitudinales han descrito disminuciones paulatinas de cortisol, TSH, prolactina y GH a lo largo de varios meses de práctica de meditación, así como niveles de dehidroepiandrosterona y arginina vasopresina elevados en estos sujetos en comparación con personas no practicantes de la misma edad.          Igualmente se ha descrito disminución de la sensibilidad de los receptores b-adrenérgicos medidos en linfocitos circulantes.

Estudios realizados en España se han centrado en determinar las modificaciones que pudieran producirse en los ritmos diurnos del eje inmunoneuroendocrino así como en las concentraciones de hormonas y leucocitos en sujetos practicantes de la MT. Se han hallando bajas concentraciones de catecolaminas, ACTH y b-endorfina junto con ritmos diurnos diferentes a los normalmente descritos en estas hormonas y en subpoblaciones linfocitarias. La acrofase de las hormonas del eje tiene lugar inmediatamente después del periodo de meditación. De esta manera, la técnica parece comportarse como un zeitgeber o marcapasos interior capaz de modificar los patrones diurnos normales.

CAMPO DE LA SALUD Y MT

En el campo de la salud han sido numerosas las investigaciones desarrolladas. Estudios de adaptabilidad fisiológica ante estímulos estresantes muestran una mayor y más rápida habituación al estrés y una menor activación hormonal en meditadores. Se han descrito disminuciones de la presión arterial en hipertensos, así como reducción en isquemia miocárdica inducida por ejercicio en sujetos con enfermedad coronaria tras la práctica regular de la técnica. La MT ha probado ser una herramienta útil tanto en la prevención como en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares.

Utilizando diferentes parámetros biológicos se observan diferencias significativas entre la edad biológica y la cronológica en sujetos practicantes de la MT. Por otro lado, los meditadores presentan un índice de enfermedades menor al mostrado por un grupo de personas con características socioeconómicas similares. En este sentido, se ha descrito una disminución del coste sanitario al introducir la técnica en la población general.

Varios estudios han mostrado disminución de los niveles de ansiedad en enfermos practicantes de la técnica. Estudios sobre la utilización de la MT como terapia en toxicomanías (drogas, tabaco y alcohol) y rehabilitación de convictos o soldados con problemas de reinserción o con trastorno postraumático tras guerras han probado la eficacia terapéutica de la técnica.

EFECTOS SOCIOLÓGICOS

Por último, es interesante hacer referencia a uno de los efectos más curiosos o sorprendentes que produce la utilización de la técnica, su efecto a nivel social.

A comienzos de los años 70 del siglo pasado Landrith, un psicólogo norteamericano, comprobó un descenso en la criminalidad en áreas en las que vivían un número significativo de meditadores. Esta observación indujo a varios autores a desarrollar estudios retrospectivos que abarcaban pequeñas ciudades de los Estados Unidos en las que al menos el 1% de la población era meditadora, comparando los índices de criminalidad informados por el FBI en estas poblaciones con otras con un número similar de habitantes pero con un menor porcentaje de sujetos meditadores. En cada uno de estos estudios se comprobó la existencia de un mejor índice de vida y menor criminalidad en las primeras ciudades.

Trabajos posteriores han confirmado estos primeros resultados, describiéndose en varios casos efectos aún más significativos con la utilización de la técnica más avanzada MT-Sidhi por parte de los meditadores. En los últimos años, con la introducción de análisis estadísticos de series temporales se ha podido demostrar el efecto causal directo de la técnica sobre la mejora del medio social, descartándose otras posibles explicaciones.

TEORIAS Y MODELOS NEUROFISIOLOGICOS

Existen múltiples teorías sobre la forma en la que meditación produce sus efectos en el organismo. Para algunos autores, la disminución de impulsos propioceptivos durante su práctica causa una reducción de actividad en el hipotálamo posterior y una liberación hipotalámica anterior, lo que conlleva una actividad parasimpática incrementada así como sincronismo electroencefalográfico. Otros autores postulan que la actividad cerebral durante la técnica depende de la influencia mutua entre el sistema reticular ascendente y la corteza cerebral, restando importancia al papel jugado por las aferencias externas.

Cualquiera que sea el modelo neurofisiológico, la acción moduladora sobre el eje inmuno-neuroendocrino parece ser la responsable de los efectos causados por las diferentes técnicas de relajación. Los estudios anteriormente comentados así parecen acreditarlo. Puesto que una de las principales funciones del eje es el mantenimiento de la homeostasis y la puesta en relación del medio interno y externo, cualquier suceso que module sus acciones, ya sea estresante o relajante, es capaz de repercutir globalmente en el organismo: modificando las concentraciones hormonales en plasma o los parámetros bioquímicos, generando patrones electroencefalográficos específicos y, en último extremo, repercutiendo en la salud física y psíquica del sujeto.

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

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